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Calor
y color es su esencia
Le
preguntaron en una ocasión a un reconocido sabio y maestro:
¿Que
es un maracucho?
Su
respuesta fue la siguiente: "¡Ah...los maracuchos....que
difícil pregunta!".
Los
maracuchos beben en la misma copa la alegría y la amargura.
Hacen
música de su llanto y se ríen de la música.
Los
maracuchos toman en serio los chistes y hacen chistes de lo serio. No
creen en nadie creen en todo.
No se les
ocurra discutir con ellos jamás. Los maracuchos nacen con
sabiduría.
Los
maracuchos son algo así como el pueblo escogido, por ellos
mismos.
Los
maracuchos se caracterizan individualmente por su simpatía,
inteligencia y en grupos, por su gritería y apasionamiento.
Los
maracuchos son hiperbólicos y exagerados:
Por
ejemplo, si les invitan a un restaurante a comer, no les invitan al
mejor restaurante de la ciudad, sino al mejor restaurante de la
bolita del mundo.
Cuando
discuten, no dicen:
No estoy
de acuerdo contigo sino: ¡Estáis completamente
equivocado!
Tienen
tendencias antropófagas; así entonces: ¡Se la
comió! es una expresión de admiración, y
¡Comerse un cable! es señal de una situación
crítica.
El
maracucho ama tanto la contradicción que le dicen "te
estáis pudriendo" a las mujeres hermosas y "bárbaros"
a los eruditos.
Los
maracuchos ofrecen soluciones antes de saber el problema.
Para ellos
nunca hay problema.
Ellos no
entienden por que los demás no les entienden cuando sus ideas
son tan sencillas y no acaban de entender por que la gente no quiere
aprender a hablar como ellos.
¡¡¡Ahhh!!!
...los maracuchos...
Fuente: Vetzere Piñango |