Edicion Nº 154     |     Música     
REGÍSTRESE PUBLICIDAD WEB
     
Viernes 24 de Mayo de 2013
INICIO
ACTUALIDAD
ESOTERISMO
EVENTOS
CIENCIA/TEC.
COCINA
CULTURA
DEPORTES
FARÁNDULA
SALUD
MÚSICA
MODA
MOTOR
PRODUCTOS
TEATRO Y CINE
TURISMO
Sin Formato
Fresco día tengan todos amigos Sin Formato. Como siempre estamos acá de nuevo para llevarles la mejor información ámbito cultural, deportivo, musical, etc. Hoy les hablaré acerca de Juan Francisco Quintero Mendoza, nació en Caracas, Venezuela, el 27 de noviembre de 1952. Es hijo de José Quintero contrabajista, conocido en el medio musical como el negro José y Carmen Mendoza ¨Carmita¨ ambos venezolanos. Tiene siete hermanos, de los cuales dos también se dedicaron a la música: Marycruz, quien es cantante, y Leonardo (Leo) que es guitarrista.

Juan Francisco inicia su vida musical a muy temprana edad, sin la aprobación de su padre, aunque éste se convirtió en la influencia más cercana y determinante para su formación, al igual que el ambiente musical que siempre hubo en su hogar.

De esta época el músico nos cuenta: No tengo otra imagen de él sino tocando. Mi casa estaba llena de música las 24 horas del día. Era como si donde tu andaras goteara música, música y música. Un día era joropo, el otro bolero, rumba o merengue. Escuchábamos a Duke Ellington, Ella Fitzgerald, Stan Kenton, Sarah Vaughan, Tito Rodríguez, Tito Puente, Machito, Chelique Sarabia, Roberto Carlos...dime lo que sea en mi casa se oía. A mi casa un día iba la Lupe, Chelique o Cherry Navarro. Empecé a tocar el tres (instrumento cubano) luego la guitarra. Cuando escuchaba una canción de ritmo me atraía enormemente y mi papá se dio cuenta de eso antes que yo. Empecé a fijarme en cómo tocaban los amigos de mi papá, como el pavo Frank. Pero cuando mi papá se dio cuenta de que queríamos ser músicos nos hizo la vida imposible nos prohibía tocar. Cuando él no estaba le robábamos el amplificador y nos íbamos para la casa de al lado a tocar con Nené. Mi hermana Marycruz cantaba, Leo y yo tocábamos.

A pesar de la negativa de su padre, éste le regaló su primer instrumento musical al cumplir los diez años de edad: una batería.

Puede haber sido entre los siete y los ocho años cuando papá me enseñó el ritmo de la bossa nova, tal vez porque ya me había visto tocando con palitos sobre los muebles, latas de leche o todo aquello que emitiera un sonido que emulara tambores. Un par de años después, de sorpresa, me llevó una batería que perteneció al entonces baterista del show de Renny Ottolina.

En 1964, con sólo doce años de edad y al tiempo que cursaba la educación secundaria en el Liceo Militar Gran Mariscal de ayacucho, formó el grupo musical Licmilaya. E nombre del mismo lo obtuvo combinando las tres primeras letras de las palabras Liceo Militar Ayacucho. Esta fue una banda de Rock and roll formada con algunos de sus compañeros de clase, creada con la finalidad de animar fiestas y pequeñas reuniones. En ella se desempeñó como baterista.

En 1966, próximo a cumplir los catorce años, su padre lo inscribió en la Escuela de Música José Ángel lamas, en Caracas, donde realizó estudios formales de teoría, solfeo y armonía con profesores como el director de bandas Pedro Antonio Ramos y el maestro Vicente Emilio Sojo.

Un año después (1967), participó como baterista en la banda de rock Loving Kind, conformada por los hermanos Frank y Leo Quintero y el desaparecido Jesús ¨Chu¨ Quintero. 6 Esta agrupación, después de Licmilaya, se convirtió en su segunda experiencia grupal dentro de la música. Hoy en día es uno de mejores exponentes del talento venezolano. Por esa razón Frank Quintero es nuestra figura Sin Formato, Amigos Sin Formato Será Hasta el próximo domingo, pasen un fresco día.



Fuente: Dennys Torrealba.
Pulsa para Imprimir Recomendar a un amigo Pulsa para Imprimir Imprimir artículo Pulsa para Imprimir Subir