El cáncer de mama ha dejado de ser percibido
como una enfermedad que ataca exclusivamente a las féminas. Las estadísticas
indican que uno de cada cien casos de esta patología en Venezuela ocurre en
pacientes de sexo masculino, los más afectados son los hombres mayores de 60
años.
La alta incidencia de cáncer de mama en la población
femenina llevó a que
la
Organización Mundial de
la Salud calificara esta enfermedad como la segunda
causa de muerte en mujeres con edades comprendidas entre 25 y 44 años. Sin
embargo, esta patología no afecta exclusivamente a las damas, en Venezuela uno
de cada cien pacientes con tumores malignos en las mamas es de sexo masculino,
siendo más común el carcinoma ductal invasivo.
Los hombres mayores
de 60 años, expuestos a radiación, con desniveles androgénicos y antecedentes
familiares de cáncer, integran el grupo de más alto riesgo para presentar
cáncer de mama. El oncólogo Nelson Guedez señaló que los pacientes con síndrome
de Klinefelter –presencia de cromosoma X adicional en la carga genética
masculina- son 50% más propensos a padecer cáncer de mama.
Es indispensable
que los hombres al llegar a los 40 años se practiquen chequeos anuales para
verificar su estado de salud y poder identificar cualquier anomalía en fase
temprana, esto permitirá que el especialista determine el tratamiento apropiado
y se obtengan mejores resultados. Las alternativas más comunes para tratar esta
patología son: cirugía de extirpación, terapia hormonal, radiación, inhibidores
del
Factor de crecimiento Vascular derivado del
endotelio (Terapia anti VEGF), quimioterapias endovenosas y orales.
Las terapias más
novedosas son la quimioterapia oral y la terapia biológica con inhibidores del
Factor de crecimiento Vascular derivado del endotelio.
La primera consiste en una pro droga cuyo compuesto activo es la capecitabina,
la cual actúa sobre las células tumorales impidiendo
su multiplicación descontrolada. Mientras que, la segunda se trata de un
anticuerpo monoclonal
que inhibe la
formación de vasos sanguíneos que alimenten el tumor, la molécula empleada es
bevacizumab y se administra por vía endovenosa.
El tratamiento con
capecitabina le permite al paciente tener un mayor control de la terapia,
exponerse a una menor toxicidad, acudir con menos frecuencias a los centros de
salud, evitar las transfusiones continuas con bombas de 5fluoracilo y los
riesgos de infección que conllevan los tratamientos endovenosos por períodos
prolongados.
Bevacizumab es un fármaco ampliamente
utilizado en cáncer de mama metastásico, los estudios clínicos han reflejado
una alta eficacia del medicamento en términos de sobrevida y calidad de vida y
puede ser combinado con capecitabina.
Guédez explicó que no existe una diferencia
marcada entre los niveles de recuperación y supervivencia de cáncer de mama
entre hombres y mujeres. Al tiempo que recomendó a los caballeros que noten
anomalías en sus mamas, acudir con un especialista en oncología y practicarse
una biopsia, a fin de determinar
la naturaleza de la
lesión y tomar las medidas pertinentes.