Sexo después del cáncer

¿Sexo después del cáncer? No cuente con ello. No le está sucediendo a miles de parejas. A los doctores y sus pacientes no les gusta hablar acerca de ello. Es un fenómeno doloroso, y aunque los investigadores pueden entender lo que pasa, apenas están empezando a adquirir la capacidad de predecir quién-y quién no- tendrá un ajuste exitoso al sexo después del tratamiento.

“El ajuste sexual después del tratamiento del cáncer es un problema serio para muchas, muchas parejas,” dijo la Dra. Bárbara Andersen, una psicóloga y un miembro del Centro para el Tratamiento Global delCáncer de la Universidad Ohio State (The Ohio State UniversityComprehensive Cancer Center).

Andersen ha estado estudiando el cáncer y su impacto en la actividad sexual por más de 20 años, dice que los estudios han mostrado que entre un 30 y un 50 por ciento de las mujeres con cánceres ginecológicos se enfrentan a disfunciones serias en su vida sexual después del tratamiento. El tratamiento del cáncer depende de las características de la enfermedad en el momento del diagnóstico, pero puede incluir a menudo cirugía, radiación y quimioterapia -procedimientos difíciles bajo cualquier circunstancia, pero aún más cuando la cirugía disturba partes del cuerpo que reflejan imperativos sociales que fundamentan la percepción de la autoestima de la persona y sus sentimientos acerca de su propia sexualidad, dijo Andersen.

La cirugía para tratar los cánceres ginecológicos puede ser extensa. Algunos pacientes requieren la remoción de todos los órganos pélvicos; otros enfrentan procedimientos que acortan o reducen la vagina haciendo difícil la lubricación y las relaciones; y la quimioterapia a menudo afecta las funciones de los ovarios, robándole a una mujer la habilidad detener hijos. “Estas son medidas extremas, y aunque pueden salvarle la vida a una mujer, también tendrán un impacto dramático en la calidad de vida después de realizadas,” dijo Kristen Carpenter, una candidata al grado de PhD que trabaja con Andersen.

Andersen y Carpenter están tratando de determinar qué mujeres tendrán más dificultad que otras para adaptarse al sexo después del tratamiento de cáncer. Lo que “está emergiendo es que el grado de felicidad que alguien disfruta con su pareja parece ser un elemento de protección importante en contra de las dificultades de la terapia del cáncer,” dijo Carpenter.