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Tanto zulianos como
turistas han visto el relámpago sobre el lago, mejor conocido
como del Catatumbo, donde una asombrosa luz incandescente alumbra las
noches del cielo marabino. El fenómeno también puede
verse desde algunos pueblos de los andes venezolanos, Colombia y
Aruba, pero hay que estar pendiente por su estallido rápido,
es como un abrir y cerrar de ojos.
El
Relámpago
del Catatumbo
es un ícono del pueblo zuliano, es parte de su himno, bandera
y escudo, este estallido es parte de su cultura, su gaita y patacón,
además de ser inspiración de destacados artistas de la
pintura y la música. Pero aparte del orgullo que tienen todos
los zulianos por este fenómeno natural, éste
transciende las fronteras de Venezuela, ya que su aporte beneficia a
todo el planeta tierra.
El Faro del Catatumbo,
nombre con el que también se le conoce,
es el único
fenómeno natural del mundo que regenera la capa de ozono,
elemento que protege a nuestra atmósfera de la entrada de los
rayos ultravioletas del sol. Su recurrencia es de
50 descargas por
minuto durante siete horas y 140 días al año,
equivalente a
980 horas anuales de eventos eléctricos,
que lo ubica como el lugar del mundo con mayor tiempo de descargas
eléctricas, y es que hasta eso logra “La Chinita”
en su tierra.
Forma parte del Parque
Nacional Ciénagas de Juan Manue, y fue declarado Patrimonio
Natural del Zulia el 27 de septiembre de 2005; desde entonces la
Asamblea Nacional ha hecho una petición ante la Unesco para
que lo declare como el Primer Fenómeno Meteorológico,
Patrimonio Natural de la Humanidad.
Para la etnia wari es
como “
la concentración de millones de cocuyos
(luciérnagas)
que todas las noches se reúnen en el
Catatumbo para rendirle tributo a los padres de la creación”,
por otra parte los yupas y los wayuu lo atribuyen a la presencia de
los espíritus de los guajiros caídos que resplandecen
como una especie de mensaje, además de considerarlo el
""
eterno resplandor en las alturas". |